La persona que te mira no puede tocarte a no ser que tú le pidas ayuda para quitarte alguna prenda o seas tú la que te sientes encima de él. Aunque estés sentado encima de él, el no puede tocarte.

Tu pareja debe desearte, debe ver cómo aunque estás cerca de él, a la vez estás muy lejos, que eres inaccesible para él. Eso haré que su fantasía aumente aún más y que su grado de excitación alcance cotas insospechadas. Tú provócale, sé mala con él. Después del baile tendréis vuestra recompensa.
Debes intentar concluir el baile. Por muy excitado que este tu pareja o por muchas ganas que tenga de poseerte tú debes concluir el baile. Eso hará que te desee aún más. En esos casos es bueno que sufra un poco. El sexo luego será mucho más pasional. Mejor, ¿verdad?
Intenta no acabar nunca totalmente desnuda. Siempre es bueno dejar algo para la imaginación del espectador. Y, además, no queremos dárselo todo hecho. Tú le has regalado tu striptease. Ahora le toca a tu pareja sorprenderte a ti. Y de seguro que, con la excitación que le has provocado, lo hará.
Desvestirse con gestos elegante no es fácil. Por ello debes elegir un vestuario adecuado, prendas que para quitártelas no exijan movimientos bruscos.
Y recuerda que el striptease consiste en jugar con la impaciencia y el deseo. No se lo des todo de golpe a tu pareja. Tómate tu tiempo y disfruta con tu baile. Si te mueves de una forma excitante, te aseguro que él también lo va a disfrutar.